El trailer e incluso el comentario de Días de Cine que adjuntamos no retrata fielmente, a mi parecer, que puedes esperar al ir a ver Her: no es como un interminable videoclip de Björk. No es como un film de Isabel Coixet o Sofía Coppola, aunque posiblemente a ambas dos les rechifle. Las supera en varios aspectos, pero su estética y banda sonora es primar hermana de las producciones de ambas.

He querido adjuntar el report de Días de cine porque comenta algunos aspectos importantes, que yo digiriendo todavía las últimas mieles de haberla visto por primera vez, no consigo desgranar. Aspectos técnicos, de guión, comparativas pertinentes.

Her es una película filosófica y anclada en el desamor, eso es verdad, pero también puede parecer un clásico de la ciencia ficción, que te sitúa de un hilo atemporal (en el futuro suponemos, o no) donde Joaquin Phoenix lleva aparentemente todo el peso de entretener al espectador. Él logra parecer un tipo común, porque su buen trabajo de postura corporal y expresión, como el actorazo que es, no defrauda en toda la película.


Soy incapaz de ir a la velocidad del procesador protagonista. Si bien la tecnología presentada ya existe, basta saber si el futuro que nos define el director es alcanzable. Es una vuelta de tuerca más, aunque con novedades, a lo que ya nos ha dejado pensando en el cine en futuros mejores o extraños. Si Blade Runner o 2001, Odisea en el Espacio te dejó un no sé qué que – qué sé yo dentro debes verla. La disfrutarás, salvando las distancias con los clásicos nombrados. Y es recomendable también si tu trabajo o tu vida se da siempre alrededor de un ordenador. 


Es una película sobre futuro y sobre presente. Sobre la necesidad de comprenderse, la incapacidad de hacerlo, la necesidad de hacerlo. Sobre el desasosiego. Sobre el devenir de las cosas, sobre la vida que transcurre. 

Contiene una auténtica lección de amor y de vida que no oso a desgranar. 

Sólo para mentes pensantes y para almas sensibles, si una de esas dos partes de ti tiene hambre, ves a ver Her y lo comentamos.