¡Buen lunes! Días como este son idóneos para pensar con calma en determinadas cosas, o no pensar en nada, o en cosas que nos hagan la vida más liviana. Entre ellas, si somos demasiado duros con nosotros mismos. Aunque no soy muy dada a creer o defender que hombres y mujeres somos muy distintos, si pienso que hemos aprendido a serlo o nos han inculcado unas normas a cada uno que en ocasiones pueden llevarnos a cosas como ésta. Hoy lo cuenta por mí esta noticia publicada el pasado viernes ABC:

Un retratista del FBI muestra que las mujeres son demasiado autocríticas

Dos retratos robot de una de las participantes. El primero muestra cómo se ve ella misma; el segundo, cómo la ven los demás

Con ayuda de un retratista del FBI, la marca Dove ha querido romper un mito en su última campaña publicitaria, según informa Marketing News. Por lo general, pensamos que las personas se creen más bellas de lo que son. Gil Zamora, especialista en dibujar retratos robot, demuestra que muchas mujeres se ven en realidad menos agraciadas de lo que deberían.

El experimento es de lo más curioso. El retratista del FBI dibuja a las protagonistas de la campaña, sin verlas, mediante la descripción que ellas dan de sí mismas. Luego repite el mismo dibujo a partir de las explicaciones que ofrece otra persona, que no conocía a la retratada. Los resultados son sorprendentes. La mayoría de las mujeres muestran serias dificultades para percibir su belleza real y son demasiado críticas con su aspecto.
La campaña, de la agencia Ogilvy Brazil, es un nuevo intento de la marca de recurrir a «mujeres reales», en lugar de las habituales modelos que aparecen en los anuncios. Según comentan sus responsables, solo el 4 por ciento de las mujeres se consideran guapas. Todos los trabajos realizados para esta campaña están disponibles en este portal.

Ciao, ¡bellas!