Hoy cumplo 35 años, ¡y muy felices! Con pocas ganas de perder el tiempo en cosas que enreden y no aporten, en pleno aprovechamiento de la vida.  Y sin perder mucho la esperanza, aunque el país está en una situación de escándalo: confío en la reacción popular, de la gente. Me gustaría también confiar en la de los juzgados. 

En estas semanas, meses sin escribir me ha dado tiempo a seguir trabajando, conociendo más la ciudad que es todavía mi ciudad de acogida, pero que ahora es amable y divertida. Me ha dado tiempo a abrir un blog sobre Comunicación Digital: Abella Comunicación, a compartir otro con mi padre: Abella Arte. A volver a respirar, tras operarme de la nariz y dejar de fumar. A avanzar y descubrir el Yoga. A viajar a Sudáfrica, a leer novelas y sacarlas de sus páginas y atravesar las hogueras purificadores de San Antón en uno de mis pueblos raíces, Estercuel.

No puedo llegar mejor a los 35 y no puedo tener mayores ganas de irme por las ramas para ver mejor, como los indios.