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Que la Unión Europea ponga a disposición de España 100.000 millones de euros, significa que nos prestan ese dinero, como buenos hermanos, a un interés “razonable” y la obligación de tomar una serie de medidas legales -que no nos han contado-, aceptarlo es aceptar que estamos en una situación insostenible, que nuestra banca debe más dinero del que puede pagar, a terceros, que necesitamos ayuda: que nos han RESCATADO.
 
La cantidad, enorme, ha confirmado los peores pronósticos ya que en esta última semana se hablaba de una horquilla de entre los 40.000 y los 90.000 millones de euros. El ministro de economía, Luis de Guindos, en una intervención en la que si le pones una madera entre los dientes la tritura, ha dicho que “no lo necesitamos todo…”, poniendo en un papel de generoso a los prestamistas europeos que dudo que tengan. Tampoco están los alemanes precisamente para regalar el dinero.

Este préstamo, al que no quiere llamarse rescate, viene a engrosar la deuda inmensa que ya tiene España. Que el Presidente Mariano Rajoy, pretenda hacernos juegos lingüísticos, esperanzado en que la población española esté lo suficientemente desinformada, es para indignarse, ya no sólo por los hechos, si no además por las formas. El organismo del FROB, que va a canalizar esas ayudas, es un organismo estatal. Es el Estado quien va a recibir esas ayudas para salvar las deudas de la Banca (que a su vez, debe mayoritariamente a los mismos prestamistas), el crédito de 100.000 millones de euros más, que acabamos de contraer todos los españoles, ira íntegramente a la Banca.Que con un poco de suerte debería volver a prestar dinero, a todas esas familias y PyMES tan endeudadas, a las que nadie rescata y por la que van a partirse la cara a Europa. Y será el Estado (nosotr@s) quién pagará los intereses de esa ayuda, y no los bancos. Y seremos nosotros (el Estado) quien deberá sufrir las condiciones bajo las que se nos rescata, que apuntan de todas todas, a una nueva subida del IVA, a un recorte de las pensiones y a una posible revisión de las prestaciones por desempleo.



No debemos engañarnos, y el Gobierno debería procurar no tomarnos por idiotas. Quizás nos hubiera salido más rentable acudir a Cofidis.


Para saber más:
Escolar.net: Las siete grandes mentiras sobre el rescate español 
Diario Público: Embusteros e incompetentes