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Acabo de ver la primera temporada de Juego de Tronos. Hasta ahora no me consideraba especialmente fan de lo medieval, aunque sí me tiraban bastante las historias fantásticas, con bosques frondosos, niños perdidos, bichos que te hablan dentro de un laberinto, y brujas, y hadas piadosas e impolutas que nunca sabes que hacen con su vida una vez dan su mensaje. Hasta que llegó Juego de Tronos, y me dio siete reinos para disipar mi mente y muchos candidatos a protegerlos, ¿de qué?, tendrás que verla. He leído que quizás el éxito de esta serie, que aparentemente no es nada nuevo, ha sido añadir a una historia fantástica de mundo paralelo, una trama mafiosa: llena de traiciones y dramas familiares. Quizás sí, y por eso engancha un capítulo tras otro, no puedes parar y te deja como huérfana en ese capítulo final de la primera temporada. Ah no, no ¡no me puedes dejar así! pero el televisor cerró la conexión con Invernalia sin miramientos. ¿Qué estará pasando?
Juego de Tronos es una adaptación de “A Song of Ice and Fire” las novelas de George R.R Martin. Todos luchan por el poder en Juego de Tronos, pero el espectador sabe que mientras se sacan los ojos y dan cuchilladas a diestro y siniestro, sin miramientos, el peligro está en el muro. Ese muro del Norte, de nieve gigante que no sabemos si podrá detener al verdadero enemigo, “el invierno” y sus temibles seres de la noche. Nos hemos sentido más o menos seguros mientras hemos tenido allí a Jon Nieve -que debe ser pariente directo de Jack Shephard (Lost)- el clásico héroe de corazón noble al que no sabemos que le espera, pero que nos encanta. Por buenino, que casi parece un boy-scout.
Nos cortan la emisión y parece que los Lannister siguen ganando tiempo y astucia. Tenemos malos malísimos, aunque las líneas nunca estarán claras con estos Borgia de pro, que tanta ravincha dan, y que tan bien interpretados están. Por lo pronto, Peter Dinklage ya se ha llevado un Emmy, que haría las delicias de su personaje, uno de los mejores: Tyrion Lannister.
Ver Juego de Tronos ha sido para mi un ejercicio de desconexión de la realidad total. Sólo veía muro, fantasmas, reyes, niñas espadachinas, críos crueles y bastardos nobles. Cáliz de vino va, cáliz de vino viene y mucha tensión, allí en ese mundo paralelo dónde todo puede pasar.
Su estreno en 2011 en la cadena HBO estadounidense ha hecho temblar el reinado de Mad Men, y hay quien ya la esta comparando con Los Soprano. Mi viaje ha durado apenas dos semanas, pero acabo de descubrir feliz, que he tenido la suerte de esperar poco. para volver. Este domingo empieza la segunda temporada en EEUU y el 23 de Abril, en España. Quizás ha llegado el momento de ponerme Canal +

¿Algún otro inverniano en la sala?