Hoy es un miércoles-martes, tras un ajetreado fin de semana en Barcelona. Hay fines de semana que uno tiene la sensación de no haber descansado nada ¿verdad? Últimamente mis visitas a Barcelona siempre son así, de días soleados pero breves y pocas horas. En todo caso, volver a mi ciudad con mar es siempre un placer, aunque hoy ande más liada que en cualquier otra semana (ups! si sólo tiene 4 días), porque esta semana está cargada de planes y no ya necesidad de organización, si no organización obligada. Casera, profesional y personal.


Y todo con el teléfono desaparecido en combate ¡robado! Probando que tal responde el seguro de Movistar. Sobrevivir unos días sin conexión a datos en el móvil puede ser el momento de ser menos análogica en las gestiones, que tiene un punto. Yo al menos, no he soltado mi agenda de papel del todo, nunca. Aunque haga doblete con la digital, y menos mal.
Mientras envío innumerables papeles por fax, Madrid se presenta interesante. Chagall sigue hasta mayo en el Thyssen-Bornemisza, siguen las charlas en el Museo de la Ciudad que no acaban de dilucidar si somos únicos, o no, siguen quedando bares en la ciudad por descubrir y  paseo de la mano a “El lector de Julio Verne”, o el me pasea a mi. 

En estos días, también estoy buscando alguna web de comida biológica en Madrid. Realmente lo que quiero son las cajas, para hacerme los estantes que veis a la derecha…bromas aparte ¿alguien en la sala con experiencia al respecto? 

Muchas tareas, para una semana de sólo 4 días…