Excelente. La segunda película como director de George Clooney me gustó en forma, en foto y en contenido. El argumento de “Los idus de marzo” no es nuevo, carrera política, traiciones, corrupción y doble moral en un entramado centrado esta vez en el equipo del candidato y el mundo que lo rodea. Tiene aires de thriller y un reparto muy bueno. De nuevo Ryan Gosling, es desde luego, el chico del momento con dos películas en cartelera. Me causó extrañas sensaciones su personaje de Drive…esa mirada perdida, aturdida y genuina a la vez. De nuevo zarandean al personaje de Gosling en Los idus de marzo, pero de manera bien distinta y no repite gestos, o sí, porque el suyo es muy característico, pero esta vez va cargado de otra cosa. Me rindo con él, interpreta esta vez a uno de los miembros destacados de campaña de un candidato demócrata en primarias, bien calzado en George Clooney. Paseará nuestro asesor político entre éxitos y hienas. Como bien referencia el título, de los romanos hasta hoy, en lo que a política se refiere parece que sólo hemos hecho que perfeccionarnos en el arte de vendernos al mejor postor y en crear las tramas más retorcidas que podamos imaginar. Si el fin justifica los medios, o no, lo decidirá el espectador, aunque la crítica que contiene este film es difícil de ignorar. Incluso en las estratagemas para lograr el “éxito” lo importante es el trayecto y los “aprendizajes” del camino. 

Philip Seymour Hoffman y Paul Giamati  completan un equipo con el que era difícil que la película saliera mal. Y también Marisa Tomei, una de nuestras secundarias favoritas, por fin en un papel fuera del rango “que maja soy y que encanto tengo”, con un personaje que resuelve bien, porque a esta chica le sospechamos un talento que alguien debería explotar con papel principal.
Qué los entresijos de la política son en ocasiones deleznables lo sabemos todos. Qué te lo cuenten así de bien y salgas del cine satisfecha de haber pagado esa entrada, sucede en menos ocasiones.