Dijo Dolores de Cospedal que lo que tenemos que hacer en España es trabajar más horas. España es uno de los países en que más horas se trabaja y a los que menos le cunde, a juzgar por la productividad por hora trabajada. Podemos intentar ser Grecia, el país de Europa que más horas trabaja. Deberíamos revisar mejor en que espejo nos miramos.  

Hace mucho tiempo que se superó la idea de que a más horas trabajadas, mayor productividad. O eso creía yo, hasta que leo declaraciones como esas y me asusto. Lo peor es que sí tengo la sensación de que el “presentismo”, estar más horas en la oficina se sigue practicando y valorando. Aunque no le conozcamos beneficio empresarial hasta la fecha.
Esas declaraciones se han cruzado en mi lectura diaria con un estudio relacionado con horas de sueño, horarios, tareas y rendimiento. Parece obvio, pero no a todas horas rendimos igual y deberíamos respetar unas horas para cargar la batería.

¿Qué sucede? ¿Por qué no podemos apostar por horarios más razonables? ¿Más adaptados a  la vida vista como un todo? Gran parte de Europa lo hace, otros espejos en los que nos gusta mirarnos tienen su vida personal más cuidada, salen a las cinco, tienen guarderías en las empresas, salarios más elevados y su productividad nos pone los dientes largos. Con horarios razonables, las personas son más felices y viven de modo menos angustiado su trabajo, producen mejor, trabajan mejor. Y aún podría ir más allá, si es necesario no parar la maquinaria, pues se crean dos turnos, dos puestos de trabajo, en estas condiciones, enfocándonos en la “productividad” podría ser hasta rentable.


De qué Dolores de Cospedal es una mujer de mentalidad antigua, enemiga de los cambios, no me cabe ninguna duda. Pero me pregunto, en que lugar de su cabeza habita la relación motivación = trabajo bien hecho. ¿En que momento se ha sentado a pensar -se supone que se dedica a ello- en cómo lograría este país generar nuevos empleos? y…¿habrá pensado qué podemos hacerlo, hasta bien?
Para salir de la crisis hay que levantar el ánimo de este país, crear empleo y que la gente pueda dar lo mejor de si misma, haciendo las cosas de otra manera, pensando en nuevas maneras y no trabajando más horas, bajando salarios y creando más sensación de miedo e incertidumbre. Esta mujer, se nos ha quedado en la Revolución industrial, y a los sumo, sólo ve marxistas-leninistas por todas partes.
Pensar de otra manera, organizar el trabajo de otra manera, confiar más en la capacidad de la gente y facilitar el desarrollo de las propias tareas y talentos… no trabajar más, si no trabajar mejor ¿es pedir peras al olmo?
He crecido y creo en la cultura del esfuerzo. El esfuerzo, tal cual, como una especie de fuerza bruta. ¿Y bien? Años de trabajo no me han hecho rica. ¿Por qué?

“Estás equivocada si crees que trabajando más y más horas vas a prosperar. Es una cuestión de actitud, esforzarte, sí, por hacerlo bien. Dedica las energías y el tiempo necesario para que aquello que produzcas esté en su punto. Prosperar es una cuestión de actitud