De VALENTÍN MEDINA M. en 

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Alea jacta est” o “Alea iacta est” es, para aquellos que no la conozcan, una locución latina que, entre otras acepciones, significa “la suerte está echada”. Se atribuye a Julio César en el momento de cruzar el río Rubicón, en el límite entre Italia y la Galia Cisalpina (provincia que el Senado romano le había asignado). Se usa cuando el resultado de algo no depende de uno mismo o cuando se da un paso decisivo del que ya no se puede retroceder. Lo que hizo Julio César tuvo que ser muy fuerte, como se dice ahora, porque el tío la lió parda. Se reveló contra el Senado y comenzó una guerra civil entre Pompeyo y los Optimates. ¡Cuando vea a mi amigo Antonio, que es abogado y casi historiador, le voy a preguntar si he hecho bien los deberes, porque estoy sorprendido de lo que sé! ¡Qué bien me ha quedado el arranque de la historia! Pero, ¡vamos al toro! Pues eso, que “alea jacta est”, que la suerte esta echada, ¿o no? Sin que sirva de precedente, porque es el eslogan de una de las formaciones que concurren a las elecciones municipales, ¡va a ser que sí, que la suerte está echada!.


Resulta que alguien que está metido en esto de los saraos políticos, y que sabe de qué va la película -se dice el pecado, pero no el pecador-, me enseñó el domingo las previsiones que hace el propio PP para Orihuela. Átense los machos y siéntense para no caerse de espaldas, porque ellos mismos, siendo muy optimistas, dicen que ganan las elecciones, pero que no sacan mayoría. ¡Ruina total! ¡Subidón, subidón!
El mismo entendido en la materia -¡hay que ver lo que sabe el tío, aunque con la de años que lleva en esto de la vida pública ya le vale!- asegura que en el PP oriolano están muy nerviosos por las predicciones que les sitúan cuatro años en la oposición y que hay más movimiento que en la boca de un jubilado. 


Según mi amigo -el que sabe de esto-, la quiniela que maneja el PP regional, sobre la agrupación oriolana, dice que los liberales de Pedro Mancebo tendrían cinco asientos, los mismos que los socialistas de Antonia Moreno -grave paso atrás- y tres los ecologistas de Monserrate Guillén en el salón de plenos del Palacio del Marqués de Arneva. ¡Joder, trece; mayoría absoluta yÉ a gobernaaar!, aunque, eso sí, ¿quién será el gobernador?
Si es que ya lo dice Pedro Hernández Mateo, todavía alcalde de Torrevieja (¡genio y figura!), “¡las higueras no echan transistores, echan higos!”. No sé cómo interpretarlo, pero me da el pálpito de que quiere decir algo así como que aquellos polvos -con perdón- han traído estos lodos, o que quien siembra vientos recoge tempestades, o que lo que no puede ser, no puede ser, y, además, es imposible; ¡yo que sé!


En cuatro años, los cuatro últimos, parece que el PP oriolano puede dilapidar la mayoría absoluta con la que ha gobernado plácidamente durante varias legislaturas, aunque, de todas formas, habrá que esperar al día 22 para saber lo que pasa en el palacio de la esquina del “Pavo”, porque ese día es cuando se hace la encuesta buena.
Faltan cinco días para la gran cita y me da la impresión de que Ramonet -con todo el respeto hacia su persona y su memoria- debería quedarse pequeño como “charlatán” -y era el más grande- con respecto a quienes necesitan vender, en tiempo récord, una manta roída por los ratones. Por cierto, muchas redes sociales, mucho internet, muchas nuevas tecnologías y, sin embargo, seguimos utilizando la “fragoneta” y los “altavoses” a “toa” pastilla para dar la “palisa” al sufrido votante. ¡Señor, qué “crus”!


Y mientras tanto, el Orihuela hace patria -¡éste sí!- metiéndose, por primera vez en la historia del club, en la promoción de ascenso. Los “patitos” han hecho un temporadón y hay que reconocérselo, por aquello de que a Dios lo que es Dios y al César lo que es del César. ¡Ahora a por el Guadalajara!. ¡Alea jacta est, amigo; alea jacta est!