(…) Vestía traje de tweed, 
olía a un perfume de “Givenchy”, 
y sin ningún motivo (…)

#Yoconfieso que el desfile político en el programa de La Noria de Tele 5 me tiene confusa. Gómez abrió la veda, quise pensar que era un gesto contraproducente hacia su partido, pero, ¿y si no lo era? Es un hecho que determinados programas de televisión crean opinión, y, que lo que podríamos considerar espacios dónde se dan debates políticos de rigor, aburren a la mayoría de los mortales. El público de los que, sin seguir un criterio pensado dos veces, llamaríamos rigurosos, somos personas que ya tenemos un interés determinado, y la mayoría de las veces una idea más o menos preconcebida sobre el tema que se va a tratar, en una irrisoria sensación de poseer una propia verdad de quien es el bueno, el feo y el malo.

#Yoconfieso que vi la entrevista a Artur Mas en La Noria. Una parte de mí pensó que era un valiente, otra que él siempre está en venta. Destacó, claro que no es muy difícil destacar ante el bajísimo nivel de contenidos y perfil que tuvo la entrevista. Mas se mantuvo educado y coherente. Me alucinó que no se le moviera una pestaña ante semejantes ataques y algún griterío. Confieso que, a la vez, era inevitable sentir cierta empatía al ver a alguien contestando a la jartada de piropos con los que nos obsequian a los catalanes, una espiral de desinformación y bulos creados, que parece que cala. Creí que María Antonia Iglesias le iba a morder en el cuello de un momento a otro, de forma literal, y me decepcionó que ella, a quien se le presupone una formación política de izquierdas, no le “atacara” hacía dónde tenía mas bazas. Mas, no es el gentleman que pintó La Noria, es un defensor de la visión mas conservadora que hay del mercado: un político que basa sus enfoques en el dios mercado, que debe actuar sin control estatal porque reequilibra él solo las cosas –cómo ha quedado demostrado en los últimos años, claro- poco dado a la protección social y fan de los valores tradicionales. Todo eso María Antonia lo olvidó, porque los toros, el peligro latente del castellano en Cataluña y esa democracia (que cómo se les ha ocurrido a los catalanes hacer uso de ella) se sabe que son temas más importantes.

#Yoconfieso que creo que Artur Mas estuvo digno y que le he visto más listo que al resto, respecto a no menospreciar los espacios dónde se crea opinión pública y muchos deciden no ir. Que hasta seguí las opiniones en Twitter dónde se le ovacionaba o se le ponía a caldo. Que resultó muy peculiar ver a Pilar Rahola y Artur Mas alabarse el uno el otro hasta la saciedad, en un castellano perfecto (quizás se sintieron un poco Pe y Bardem en Vicky, Cristina, Barcelona).

#Yoconfieso que voy a seguir con curiosidad el subibaja de políticos a La Noria. Y que les auguro que van a vender muchos boletos. Pero no me parece serio, y es muy preocupante el nivel del debate y la escasa atención a la realidad, de un programa dónde uno de los periodistas afirmó que en los libros de Geografía de Cataluña se dice “que el Ebro nace en tierras extranjeras” y que sólo el entrevistado intentó desarmar una manipulación tan burda como qué “posiblemente no tradujo bien el texto”. Tampoco el tipo enseñó el libro, ni el texto, que efectivamente afirmó traducir directamente del catalán pese a no conocer el idioma. Y nadie dijo nada, es más, hubo aplausos.