Silenciados.

Tomábamos café o unas cañas o algo, celebrando que teníamos en la ciudad por unos días a Hernando amigo muy querido, al que tenemos pocas ocasiones de ver. Aunque da muchas vueltas por el mundo, nunca se queda el tiempo que quisiéramos en Barcelona. Hay que ir pensando en hacer una visita a ese Medellín del que todo lugareño habla maravillas, y donde nuestro amigo lleva más de diez años desarrollando un gran trabajo en temas de género, de igualdad social y de respeto a los Derechos Humanos.

Tras trabajar en varios campos (de los que mejor hablaría él que yo) en los últimos años ha estado centrado en la defensa de los derechos de la comunidad LGTB (lesbianas, gays, transgeneristas y bisexuales). La teoría es muy bonita y la realidad es complicada: los datos por los llamados crímenes de odio son alarmantes y mucho en Colombia, donde este colectivo es acosado, perseguido y en no pocos casos víctima de asesinato.

Foco muy visible y necesario son los activistas, los que trabajan día a día por un mundo en el que se pueda vivir. Fue en esos días de estancia barcelonesa cuando nuestro amigo recibió la noticia del asesinato de Álvaro Miguel Rivera, compañero y amigo, que trabajaba y mantenía un compromiso firme en la defensa de tales derechos en Cali.

Rabia y tristeza por partes iguales.

Tras un rápido café, Hernando se fue. ‘Voy al teatro con equis’ -tiene muchos amigos, no me pidas que recuerde con quien- ‘lo único que es una obra de teatro precisamente sobre la libertad y crímenes homofóbicos o algo así y no sé si me conviene mucho ver esto hoy… pero bueno…. La obra era “Silenciados” de Sudhum Teatro una joven compañía, dirigida por Gustavo del Río cuya labor ha sido reconocida con el Premio Especial del Jurado de Valladolid y la Mención de Finalista en el certamen de Jóvenes Creadores de Madrid 2007, entre diversos premios que ha recibido la obra. Fue un apropiado encuentro, nuestro amigo esperó a Gustavo y era cuestión de segundos que conectaran. También me sucedió a mi cuándo nos encontramos, ya sin Hernando. Hay gente que conoces y acabas tratando como si fuera un amigo de toda la vida, y así sucedió.

La obra muestra cinco casos de personas que fueron asesinadas en distintas épocas por su orientación sexual: un prisionero de Auswitz, un activista mexicano, una transexual guatemalteca, un gay cristiano y un chico víctima de acoso escolar. Con una expresividad, un lenguaje visual, físico, musical que no te puedes perder. Está hecha e interpretada con una sensibilidad excepcional.

“Silenciados” ha sido representada, en homenaje a Álvaro, en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, también se representó en Medellín, llevando la denuncia y la llamada al respeto, la necesidad de que nadie debe ser silenciado por su manera de ser, de pensar y de sentir.

Te aconsejo una escapadita al teatro, están días contados en Barcelona, y no puedes dejar de conocer a Paulina. Puedes verla todavía en el Teatre del Raval, hasta el domingo 13 de junio.


Sin libertad no hay decisiones.

Sin decisiones no hay culpas.

No reprochéis mi silencio.

No fui yo quien decidió callar.

Fueron otros los que decidieron silenciarme.