Si había visto alguna vez a Marcello Mastroianni como el mago Mandrake no lo recordaba… Lo encontré en Federico Fellini. El circo de las ilusiones, una exposición que te divierte girando entorno a lo delirante, paródico y divertido de un Fellini que para crear optó por sumergirse en las cosas más que nutrirse de ellas. Los límites no entraban en su imaginario, no los busques, sólo el romperlos por diversión. Me gustó este Mastroianni crecido y magnético en un mago delirante, que parece que puede permitirse casi todo con un zas. Lo quiero en casa. Quizás vuelva en estos días, hace demasiados años que vi La Dolce Vita y la recuerdo a segmentos, esos que también pertenecen a la memoria colectiva ya. Cómo si Fellini hubiera entrado de tal manera en el concepto de consciencia colectiva de Jung que decidió, no adaptarlo o estudiarlo, cómo la mayoría de los mortales que puedan sentir interés, no… mejor entrar directamente al juego y crear más y más símbolos…

Proyectarán sus películas por lo menos los próximos tres miércoles y así he marcado debidamente los huecos en la agenda, la exposición puede verse puede verse en CaixaForum Barcelona hasta el 13 de junio.