El secreto de sus ojos no me llamaba la atención cómo título. Saber quien era el director y saber que se contaba de nuevo con Darín, eran puntos a su favor. Es bueno ir a ver de vez en cuando una película sin expectativas, puedes llevarte una sorpresa agradable.

Así que allí teníamos de nuevo a Darín, al que día el antes había oído, bueno había leído pero es como imposible leer una entrevista a Ricardo Darín sin pensar que lo oyes con esa tonalidad argentina. Me resultaba gracioso porque me había quedado en mente su frase afirmando que el no encontraba en si mismo al seductor que supone que pasea por el mundo sino que cuando se miraba al espejo lo que el veía era más bien “un chino engripado”. También le tenía en mente, porque por poco que uno vea, lea o siga, algunos medios está con dos películas en pantalla. Contaba divertida Martina Klein en A vivir que son dos días que se lo había cruzado en Madrid y que iba corriendo, ella, pero no pudo evitar parar y darle una palmada amistosa y familiar en la espalda para decirle “hombreee!!! Me gusta mucho todo lo que haces!” pero que se fue enseguida y que él le dedicó una mirada entre susto y no reacción “cara de chino engripado en modo ¿enc?” cómo poco, pensé yo.

Sales satisfech@ del cine porqué es una película bien hilvanada, de las de toda la vida, con su hilo conductor, su trama principal, secundaria, versionada y con una trama policial, que a la argentina sabe darle drama, humor y profundidad a la par, y sabe reírse de sus propias cosas que las tiene. He de decir que ella, me recordó mucho a una mezcla entre Audrey Tatoo y mi amiga Marga. Ya ves que cosas, pero Marga querida, tienes una prima perdida en la Argentina ¡seguro!

No es el peliculón del siglo, pero la prefiero a muchos supuestos peliculones estos días. Y cómo ya he dicho en algún otro lugar, los personajes te acompañan unos días más. Quizás habría recortado más alguna escena final en la que no recrearse habría sido hasta producente. Le quedan pocos días en pantalla si puedes, ves y espero que te guste tanto cómo a mi.