Que levante la mano el que se quiera salvar…
Ha llegado Septiembre. Sí, aunque ayer en televisión repetían “Este año, Septiembre ha llegado un día antes…” – ¿a quien se le habrá ocurrido este titular, que parece más el preludio de un poema? Un primer verso, que no llego al dos y devolvió a su autor (o autora) a la realidad de empezar la semana en 31 de Agosto y en redacción de informativo…- En fin, ha llegado, cómo todo.

Tomárselo con filosofía podría ser el titular de todas las editoriales de medio quiosco, pero la verdad es que es un shock y me continua pareciendo medio nada eficiente lanzarnos a la tumbona con el ansia de desconectar 100% y volver teniendo que hacer esfuerzos para recordar el nombre de la portera (que seguro que te va a parar y no estaría de más un ” X, lo hablamos mañana, o dentro de un mes, cuando vuelva la persona que suele habitar en mi.

Mantener la actitud de no olvidar lo esencial puede chocar con los muchos imputs que llegan con la palabra Septiembre y empezamos a focalizar poco y mal y los viernes vuelven a ser esos viernes en los que pareciera que venimos de un curso intensivo kickboxing. Claro que siempre esta Actimel para venir a nuestro rescate…
Mejor un vino tinto, y mucha filosofía. Al fin y al cabo, hay quien dice por ahí que las cosas siempre son según el cristal con que se miren.
Buena rentrée …