¿Me lo pone un poco más frío por favor?

Es la primera vez que no me gusta una película de Isabel Coixet … ¡anda! ¿quien eres tú y que has hecho con la_ratetaaa?? … no cunda el pánico. Que yo me agarro mucho a esa frase de Punset que tanto hemos repetido aquí: dos personas se pueden parecer más entre sí que una misma persona en dos momentos diferentes de su vida. Mira por dónde, no podemos aplicarlo a las películas de Isabel Coixet, que me ha contado lo mismo de una manera – no sé cómo – más lenta de a lo que me tenía acostumbrada. Que pena. Y que conste que cuando digo que me gusta mucho, es mucho – Cosas que nunca te dije, o A los que aman, sus dos primeras películas, las cuento entre mis favoritas-. Pero esta vez…

Si La vida secreta de la palabras te pareció agónica – A MI NO- está se le asemeja mucho. Cambiamos la plataforma petrolera por el mercado de pescado. He pasado mucho frío. Y no sólo por el entorno, sino porque Sergi López, de cuyo personaje ha dicho la misma Coixet “al fin y al cabo refleja que todos los hombres son iguales”, me dejó un poco con ganas de saber más, ya que lo siento, pero le ha quedado absolutamente plano y le podía haber sacado mucho mucho más. Y eso que Sergi López es también uno de esos que mucho me gusta y que tan sumamente inquietante y genial encontré en “Harry, un amigo que os quiere”.

Isabel Coixet es fiel a si misma en muchos y encantadores detalles, por supuesto,… hay escena de lavandería, hay plano de sillas vacías en centro médico o similar y se ha arriesgado con la B.S.O. pudiendo escuchar versiones sorprendentes, como La Vie en Rose en japanesse….

Me gustó el principio, el final, los colores, los escenarios, la fotografía y el guiño a Lost in Traslation que hay en la visita al karaoke … pero casi recupero mis horas de sueño perdido a mitad de la película.
En fin. Otra vez será.