… quien pone reglas al juego se engaña si dice que es jugador, lo que le mueve es el miedo de que se sepa que nunca jugó…

De nuevo, un artículo interesante de este blog: crisiseconómica2010. Me ha gustado especialmente. Lo comparto, con el permiso de su autor Nacho Rivera, aunque insiste en que cuando las ideas se sueltan dejan de ser propias. Así que voy a suscribirlo :P, cansada de todólogos y rigideces mentales varias, tan poco útiles en estos momentos de cambio.

Aunque cuando no hemos estado en cambio ¿?

De aportación própia le añado una canción de Aute ( :P… prometo que ahí damos por cerrado el subidón Aute de los últimos posts, jajajja).

Nacho Rivera.

Desde que emergió a la opinión pública esta crisis, que todos ya intuíamos hace años; escucho de manera muy repetitiva la palabra intelectuales, y no sé por qué razón, pero me entra un gran escalofrío.

En cualquier foro o tertulia que se precie, escucho la misma canción. Y realmente no entiendo muy bien cuando se habla de intelectualidad. Parece que sólo ellos nos sacarán de la crisis.

En nombre de la intelectualidad se han cometido tantos crímenes… Porque,… Quién es la intelectualidad ¿En nombre de quién hablan y a sueldo de quién? ¿Tengo que creérmelo como dogma de fe? ¿Alguien está ahí para defenderme de ellos?

Se han olvidado de las personas que sin llevar esa etiqueta, demuestran con hechos y día a día, que las cosas se pueden hacer mejor. No serán considerados intelectuales pero son los “obreros del cambio”.

Desde Sócrates a Galileo, pasando por Einstein o por qué no, Ken Wilber, -ah, que no saben quién es, pues pregunten a la intelectualidad que viven del paradigma y del pensamiento único- a todos ellos se les ha menospreciado en el mejor de los casos, tratándolos como locos, en otros como a Galileo y Sócrates, se les invitó a pasar a mejor vida…

Pero es lógico y natural, quién va a entender a un Buda, a un Jesús, a un Einstein. Un tonto sólo puede entender a otro tonto. Estas personas no estaban al alcance de cualquiera. Pero a veces hay que apartar la mente y escuchar con el corazón. Igual no entiendes nada, pero seguro que intuyes que estás ante alguien excepcional.

También hay famosos intelectuales como Martin Heidegger, amigo y simpatizante de Hitler y el nazismo. Luego se arrepintió pero el daño ya estaba hecho. O Hegel que sin saberlo posiblemente, dio origen al nazismo y al comunismo.

La intelectualidad forma parte del paradigma imperante, son muy buenos dentro de él, han acumulado mucha información. Venden muchos libros y salen en los medios. Pero son incapaces de ver e intuir nuevas oportunidades. Han creado un filtro que nos les deja avanzar. Cualquier idea nueva les resulta un ataque a sus creencias y forma de vida.

Por todo ello, y como precaución, dudemos de esos que se llaman intelectuales. Sobre todo de los que viven de la subvención y de lo políticamente correcto. Será una buena medida y un desafío contra todos aquellos que quieran pensar por nosotros.

De paso – L.E. Aute
( click y escuchar…)