… las dudas que anoche eran tinieblas , son simples tonterías a la luz del Sol …

Hoy escuché decir a alguien – ¿o es que tu no escuchas en el metro?– lo muy diferentes que vemos las cosas cuando estámos felices. Parece una obviedad, pero es cierto. Paradigmas enteros cambian y cualquier fantasma interno puede ser sacado a la luz del Sol. Y que diferentes son las cosas una vez fuera de la caberna…cuando ves que no hay nada de fantasmal en ellas..

No importa que llueva o pedree. Al igual que hemos debatido muchas veces en esta quesera si la felicidad está en la antesala de las cosas ( que no siempre es así, puede estar en ambos lados), lo mismo sucede con el miedo…a veces sólo está en los momentos previos a darle al interruptor y mirar la sala… ¿dónde es que estaba el monstruo?

Y soltamos pesos…que oiga que yo he leído y visto por ahí, quizás experimentado, que también lo pierdes corporalmente. Le he estado dándo vueltas…y eso que hoy nos habíamos levantado con esto: calla, duerme y piensa, queda mucho por andar … la fiebre, que acecha, acecha…