Haces muy mal en elevar mi tensión, en aplastar mi ambición, tú sigue así y ya verás…

GOMORRA


El domingo, cuando – por fin- llegaron los créditos en la pantalla me había quedado muy mal cuerpo. Pensé en el libro, que Superatón me regaló el viernes…y en si iba a tener el estómago de leerlo, sabiendo que cuando lees un libro no puedes taparte la cara con las dos manos en un momento dado.

Valientes, desde luego han sido. El autor del libro – Saviano, ya fuera del país , dicen- y quienes la han llevado a pantalla, dirigidos por Matteo Garrone han hecho una muy buena película. Un poco larga, para que mentir. Seguramente, tampoco le hacemos un feo a la verdad si reflexionamos un poquito y vemos que no es necesario darse estas jartadas temáticas y pretender película y libro en un corto espacio de tiempo. Mucha información, muy necesaria pero muy dura. Lejos queda el toque especialísimo de El Padrino. Vamos, es algo así cómo quitarle todo el toque semipoético (¿puedo decir abiertamente poético?) que acompaña a Vito Corleone y situarle en el barrio más deprimido de tu ciudad – aquí un espacio en blanco- en mi caso podría ser La Mina, pero sé que tienes alguno en mente. ¿A que pierde todo encanto? ¿A que da miedito? Así que, a la reseña del libro la pasaremos a otro día, retrasaremos su lectura unas semanas. Vamos a intentar procesar, que no entender ( en el bucle que podemos entrar no nos apetece nada en este momento) y nos lanzamos de lleno a un libro que hemos secuestrado: Corazón tan blanco, de Javier Marías Arranca así: No he querido saber, pero he sabido. Con ese inicio, quien no se entrega. Seguiremos contando…

Por ahora, y como a los ratones nos pierde, nos encanta, perdimos algo en la bella Italia – ¡¡ y Viva el Parmesano!!- os vamos a dejar con un clásico italiano IL MONDO:

No, stanotte amore

non ho più pensato a te.

Ho aperto gli occhi per guardare intorno a me

e intorno a me girava il mondo come sempre….

Gira, il mondo gira nello spazio senza fine

con gli amori appena nati,

con gli amori già finiti

con la gioia e col dolore della gente come me…



Y por si el italiano no es lo tuyo, clicka aquí.

Te preguntarás que tienen que ver Alaska, la Camorra y Jimmy Fontana como para hacerlos caber en el mismo post. Posiblemente nada. O ahora ya sí. Esta canción podía sonar en cualquier momento, en cualquier emisora, en cualquier televisor… me fascina. Y es que … el mundo…