Punset decía el otro día en Noticias 2 que estaban descubriendo que los monos eran más inteligentes de lo que pensábamos … porque se había descubierto que eran capaces de cambiar de opinión. ¡Quesos!cambiar de opinión es un síntoma de inteligencia. Luego. ¿qué hay tanto de realmente desconcertante en los traspasos de votos? Luego … el electorado debe haber sido bastante inteligente. Demagogias que acabo de soltar aparte, o opiniones a la ligera ( que ahora que lo pienso pudiera haber sido un mejor nombre para este blog); pensé, en que si bien científicamente es una prueba de inteligencia la capacidad no sólo de escoger, sino la de cambiar a apetecimiento, gusto y/o interés socialmente se castiga bastante ese hecho. “¡Ayer no pensabas eso!” o el cargatido… “Cómo has cambiado” – entiéndase irónico- “desde cuándo piensas tu eso?!” y la más temida en estos tiempos recientes “cómo se te ha ocurrido cambiar el voto”. Y yo me sentí algo mejor. Ya ves tú que tontería.
No he encontrado la entrevista de la 2. Pero sí una de las entrevistas entre Punset y Bonafuente. Me gusta mucho la gente que explica las cosas de manera sencilla y aún más las que saben hacer humor con ello.

Nos cae bien: Rosetta Forner, altamente críticada quizás porque no ha escrito una enciclopédia para permitirse reflexionar de manera sencilla ciertas cosas. La acusan de frívolizar, o sorprendentemente de conservadora. Los símiles que utiliza me parecen acertados, llegan a mucha gente y a su vez las va soltando…