En el periódico que la portera me ha dado esta mañana ( sí, porque en la nueva ratonera hay una portera con todos sus complementos gracias a la cual estoy planteandome contar 10 minutos más en el cronómetro matutino), bueno, que hoy me lo ha dado y he conseguido salir a la velocidad del ratón. No tenía ganas de leer nada relacionado con la campaña de aquí, ni la de allá, ninguna postdata sobre que técnicas utilizó Iñaki Gabilondo, ayer en Cuatro para intentar aplicar la técnica Tonino con Rajoy ( que oye, lo consiguió bastante, aunque tanta parsimonia rajoniana era para desesperar hasta al pequeño saltamontes). La tensión semanal ha sido mucha y variada, así que sólo he tenido ojos de lectura para el Fin de año chino que se celebró ayer, “…en coincidencia con el fin y inicio del año lunar” …¡eso no lo sabía yo! debe haber sido eso…si la luna levanta mareas y todo eso…¿¿que puede hacernos un cambio de año lunar?, y no hay nada como no saber nada de Astrología para decise uno cualquier cosa.


El fin de semana pasado estuve en París. No sé si habéis visto Paris, je t’aime. Aquí dejo uno de los cortos, que sucede en La Madeleine y del que en todo el findesemana no conseguí recordar dónde era que sucedía …y por contra, encontré el caballo del de Juliette Binoche y Willem Dafoe, sin duda uno de los más emotivos y me dió cierta cosilla.
Este me encantó.



Y feliz año nuevo lunar!
😉