1983 (creo), el ascensor de mi casa era de esos de puerta sólo una entonces- metalizada con un rectángulo alargado, hacía arriba como ventanita, la puerta naranja-marrón y tres botones que se encendían ( a veces se fundían y no) para decirte si el ascensor subía bajaba o estaba la puerta abierta ( o alguien se la había dejado abierta), para saber porque piso estaba bajando había que agudizar el oído. Dentro había un espejo grande, en medio del interior rojo granatoso y la placa que indicaba el peso máximo siempre estaba rallada. Como el dibujo indicaba los niños pequeños tenían que subir con su madre.
Y allí estábamos un día –supongo que de junio- mi madre y yo al igual que el cartelito. Bueno igual no. Mi madre se miraba al espejo y se examinaba y me decía (sin dejar de interrogar al espejo) :” Yo no lo entiendo. De verdad –cara era de sorprendida total- Yo es que me veo o siento como cuando tenia 17. Parece que sea mentira que una tiene 30. Es como si fuera broma. La gente se dirige a mí como si fuera/soy adulta. Y yo sé que los he cumplido. Pero hija, es que una cumple años y aunque te miras al espejo, yo me veo igual oye, igual que antes, no me parece que la que veo en el espejo sea yo con 30…” Muy sincera mi mami, pero me alucina – y me parece bonito – que reflexionará en voz alta o hiciera participe de esa reflexión a una niña de 5 años, yo creo que no era consciente de la edad mental de su interlocutor (yo). Que le dije “ sí, sí” ( mientras pensaba “ ¿pero que dice? no entendo.Será ella la que se ve de 17, vamos que yo básicamente la veo mayor – EN EL SENTIDO DE NIÑO-MAYOR, que mi madre tiene la fortuna ella de parecer siempre una niña – me alucinaba a mí,e intentaba poner cara de lo entoendo todo, pero…pensaba que ella debía ser la única que no la veía como “mamá”). Me acuerdo mucho de ese momento con cierta gracia.Y sólo lo entiendo hoy. Que me he levantado, me he mirado el espejo de otro ascensor ( más moderno) y me he dicho “¿de verdad cumplo hoy 30? Venga ya….jejeje, debe ser medio broma ¿no?”. Así que supongo que yo también tengo una imagen distorsionada de la realidad, jejeje. Pero mira que me da lo mismo, que tan ancha me quedó, jejeje y cuidadosa de no hacer ese comentario ante menores que ya sé lo que pensarían de mí isofacto, y que me chafen la alegría, oye como que no.