Se dice que hay algunas cosas que no escogemos en esta vida, no escogemos a la familia, ni a los compañeros de trabajo, o de clase. Son cosas que vienen en pack, jejeje (más allá de las lecturas New Age, que retan a la lógica cotidiana, con aquello de: sí, sí, la familia la escoges! O sí, sí no hay entorno casual, todo sucede para aprender algo). ¿Retos continuos? Todo depende de la capacidad de creatividad vivencial que le agreguemos, de nuestra capacidad de saber sacar de todo lo mejor ( en el buen sentido del término), de la capacidad de ver colores aunque te insistan que eso está mal, muy mal. Que es eso de concienciarse de que la jornada laboral forma parte de la misma vida. ¿O es que ustedes saben desconectar todos los botones emocionales a las ocho de la mañana y volver a conectarlos a las ocho de la tarde? No me parece posible, quiero decir, que puedes graduar implicarte más o menos. Pero ya que vida hay una, y horas menos, creo que por salud más vale dejar de hacer tentes y cuadrículas y vivir. Hasta trabajar puede ser una buena cosa, no hacer nada puede ser una buena cosa ( y un lujo). Lo importante es no regalar tiempo a la no satisfacción.

¿Y esto a que viene?