¿Habéis escuchado hablar alguna vez de la fisio-psicología? Se basa en que el cuerpo tiene memoria de todo aquello que nos sucede, vivimos etc. A cicatrices bellas y mimadas no me ganan, pero, ese comentario no hizo más que T. se riera unos segundos ( en plan, vale, Laurita, no te me vayas por la tangente) y me dijo que “las células tienen memoria está demostrado científicamente”,…aaahh… “lo que vivimos lo vamos almacenando y por eso a veces somatizamos. Tomar conciencia del cuerpo, de los gestos, de los dolores localizados, incluso de las costumbres … mmm, nos puede dar mucha información sobre nosotros mismos y nuestra manera de vivir.

Siempre es interesante hablar con T. Aunque a veces, la curiosidad mata al gato y acabo recibiendo, por preguntona. “ A ti, te cuesta poner los pies en el suelo ¿no?” , y yo, cómo quien se pica ajos come, solté eso de que “que narices significa poner los pies en el suelo??!!!” …esa llamada a la “”madurez”” (ya sé que con Minnie Mouse a modo de foto en el blog, no tengo demasiada escapatoria) …hasta el moño de los tópicos sociales, y esas cosas sobre ser el que más sabe del mundo, la vivienda que has de tener a saber cómo, el trabajo fijo a mantener sí o sí, las socio-costumbres de los niños y niñas normales y demás. Que parece que esto sea la carrera de los 100m lisos para llenar correctamente el formulario social, que además siempre olvido por algún lado -porque la memoria es selectiva- y qie parece una llamada al consumo masivo de determinadas cosas que en fin!! Ah vale. Que no se refería a eso….
“Tener conciencia de las propias necesidades y valores – aunque no sean los reinantes- y caminar en ellos así porque sí , es tener los pies en el suelo.”

Ah.

¿Qué tal tu relación con tus pies? Porque yo no se lo dije pero en milésimas de segundo me di cuenta que: evito tenerlos físicamente en el suelo a la de tres; en la barrita de la silla, en las patas de las ruedecitas de la silla; en el sofá si está para mí sola; por supuesto en la mesa; cualquier altura. No puedo dormir con los pies fuera de las sábanas. Siempre tienen frío. Siempre los he considerado frágiles y necesitados de muchos cuidados. En ocasiones torpes, no confío en ellos. A veces me tropiezo. Ni siquiera soy una adicta compradora de zapatos. Los pies?, sí. tengo ahí, y les pego la bronca por frioleros. ¡¡¡Con lo que ellos hacen por mí que me llevan de una lado a otro!!!

Los chinos dicen que todo nuestro organismo está en la planta del pie. Todas las mujeres de las películas de Tarantino van descalzas . Son la conexión con la Tierra. Leí a una mujer india decir, que el primer día que se puso zapatos, se sintió muy confusa porque no estaba acostumbrada a “caminar a ciegas”.

Tengo deberes. Más allá de para darle sus cuidados básicos ( claro…jajajajja. A ver que os vais a pensar).Llevarme la cabeza a los pies (porque lo del alma a los pies como que queda muy mal).

Este puente me regalo un masaje. Todo mimos.

Pies ¡para qué os quiero!