La revolución y el pueblo
Acabo de conocer a Carmela, la Revolucionaria en el metro. “ Me gustan mucho tus medias” , yo quiero ser mujer y llevar unas medias así ,cómo las tuyas. Pero ya ves, mi familia no me acepta y vivo en la calle. ¿Quieres ser mi hermana? – Iba a decirle que soy muy mala hermana pero ha seguido – ¡ o mi amiga !, no para sexo ¡eh!, yo no soy gay aunque parezco un tío porque no estoy hormonada ni nada (pena) No tengo dinero. OH! Mira que medias más chulas lleva!… pasa mucha gente a nuestro lado, ha llegado el trasbordo. Levantó la cabeza, las medias son de alguien conocido que pasa de largo. Supongo que es normal. Carmela ha seguido contándome que no tenía trabajo, que no se lo daban, que su familia no le hablaba, que quería tener amigas, que las mujeres también la rechazaban, que quería ir a la discoteca. Que quería vivir.

Ha llegado el metro dos besos.Suerte. Adiós.


Respecto a la elecciones catalanas. … reina un silencio….

así en claro, sólo me ha quedado que yo voto siempre al perdedor