Un diario electrónico. Cómo cambian las cosas. Debería imprimirlo y engancharlo en las muchas libretas de muchos países, lugares o a veces esquinas, en las que las encuentro y me las llevo a casa con ese fin. … hace años!!! Y que a saber que bonita utilidad tendrán ahora. Pero la electrónica permite saborear y retocar las frases, y escribir lo que mejor me cuente lo que estoy contando. Echaré de menos el escribir frases que borrarías porque no quieren decir lo que dicen, jajjajaja y no tienen estilo ni bailan, porque no se reelee lo que se escribe en bolígrafo ( ¿o sí?). No puedes borrar (aunque puedes romper), porque lo que varía… la vida ….jjejejejeje. ¡¡¡Esas notas de bolígrafo!!! La informática eliminó esas divertidas ( ¿diertidas? ¿vergonzosas?) y a veces equívocas descripciones. Así que amigos recientes…estáis de suerte! No sufriréis los frívolos juicios de valor de mis pobres amigos que llegaron tan panchos a sus/ ¿mis? 17, 20, 23???….

Y es que el blog desplazó al cuaderno mío. No colgaré algunas cosas -ninguna de hecho- que se me hubiera perdido en el papel, por guardar anécdotas y reflexiones curiosas del entorno, pero podré escribir sobre las otras cosas (cosas más mías noo). Las buenas cosas viscerales alimentan libros, películas y cuadros. Las notas del entorno hacen blog y el entorno de las películas, libros y cuadros. Una cosa no puede ir sin la otra, pero cómo el boli no me permitía darles tres vueltas al texto y unas eclipsaban a otras, por fin podré separar cortar, pegar y repegar. No et diré cap mentida, no et diré tota la veritat…..